Al utilizar Apidog, puede configurar el inicio de sesión único SSO por organización. El SSO de Apidog admite proveedores de identidad (IdP) compatibles con el protocolo SAML 2.0, como Microsoft Entra ID (anteriormente Azure Active Directory).Después de configurar SSO, los miembros de la organización deben verificar regularmente su identidad mediante SSO al acceder a recursos internos, lo que mejora la seguridad general.Al mismo tiempo, los miembros de la organización pueden iniciar sesión directamente en Apidog y unirse a la organización mediante SSO utilizando sus correos electrónicos de trabajo. Esto facilita a los administradores invitar miembros y simplifica el proceso de inicio de sesión para todos en la organización.
Experiencia de usuario mejorada: SSO permite a los usuarios acceder a múltiples aplicaciones o sistemas con un único conjunto de credenciales, lo que elimina la necesidad de recordar numerosas contraseñas. Esto simplifica el proceso de inicio de sesión y mejora la satisfacción del usuario.
Mayor productividad: Al reducir la frecuencia de las interrupciones relacionadas con el inicio de sesión, SSO permite a los usuarios acceder a los recursos necesarios de forma rápida y fluida. Esto aumenta la productividad, ya que se dedica menos tiempo a gestionar credenciales de inicio de sesión y más a realizar tareas críticas.
Seguridad mejorada: SSO reduce el riesgo de fatiga de contraseñas, que ocurre cuando los usuarios reutilizan la misma contraseña en diferentes plataformas o eligen contraseñas débiles. Con SSO, las medidas de seguridad pueden centralizarse, lo que facilita la aplicación de políticas de autenticación sólidas, como la autenticación multifactor (MFA).
Gestión de cuentas simplificada: SSO ayuda a gestionar las cuentas de usuario de manera eficiente. Los administradores pueden optimizar los procedimientos de incorporación y desvinculación de usuarios, aplicar políticas de seguridad de forma coherente y gestionar los accesos desde una única interfaz.
Reducción de costes de soporte de TI: Dado que es menos probable que los usuarios olviden sus contraseñas, disminuye el número de solicitudes de restablecimiento de contraseña y de llamadas relacionadas al servicio de asistencia. Esto puede reducir significativamente la carga de trabajo y los costes de soporte de TI.